Muchos se han llevado las manos a la cabeza con la nueva propuesta del gobierno de Pedro Sánchez, con la que pretende poner fin a la venta de coches de gasolina y diésel a partir del año 2040, quedando completamente prohibida la circulación en el 2050. ¡¿Pero qué alternativas hay?! Se preguntan aquellos que no han ido directamente a atacar la medida del PSOE. La futura ley de cambio climático y transición ecológica pretende poner fin al vínculo, hasta ahora inquebrantable, entre transporte y contaminación. Un proyecto de ley similar a los que están planteando otros países de Europa como Francia, Dinamarca, Reino Unido u Holanda, y que, guste o no, es necesario para mantener a salvo el medio ambiente en el que vivimos.

La alternativa a los coches de toda la vida está en la electricidad, le pese a quien le pese. El problema es que apenas existe información, y aún menos concienciación, de estas opciones. Sin hablar de que en este país parece que asustan los cambios a mejor. Es verdad que, hasta la fecha, los coches eléctricos iban acompañados de precios desorbitados, y esto ha contribuido a que en España, a día de hoy, solo circulen 46.500 vehículos eléctricos. Una cifra muy baja teniendo en cuenta que la previsión es que en 2030 superen el 40% de los vehículos en circulación. ¿Y qué vamos hacer con tan poco tiempo? Entramos en una carrera a contrarreloj como cuando estudiábamos el día antes del examen. El Gobierno ha dicho que iniciará planes de ayudas públicas para las alternativas limpias, algo es algo. Pero además, la industria automovilística se está concienciando cada vez más, y la mayoría de marcas tiene prevista la electrificación parcial o total de sus gamas en 2020. Cuesta creerlo cuando tan solo queda un año, pero ya sabemos que en este país no somos amigos de la puntualidad.

Si te acercas hoy a un concesionario, teniendo en cuenta las cifras en las que suelen moverse en el mercado automovilístico, te puedes encontrar con alternativas a los coches tradicionales con las que no tienes que dejarte un riñón. Y conforme aumente la demanda, los precios se harán cada vez más asequibles. Lo que está claro es que si tienes pensado invertir en un coche nuevo, hay que tener en cuenta que en treinta años no podrás ni sacarlo del garaje. Pero piensa que así ayudas a que la vida siga, como diría Sabina, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.

P.D: Ninguna marca de automóviles eléctricos ha financiado este post. Es que somos así de verdes.

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