El ambiente entre España y México siempre ha estado algo cargado. Que si somos unos conquistadores, que si deberíamos pedir perdón por ello…

Parece que nuestros antepasados no aportaran nada bueno, ¡pero se equivocan! Difundieron un maravilloso idioma que cada país latinoamericano se ha encargado de personalizar y retocar más que Pamela Anderson a sí misma.

Es por eso que cada vez que algún turista pregunta si en España y México se habla el mismo idioma, la respuesta debería ser “NO”. He aquí las evidencias (divididas en categorías) para todos aquellos que tengan pensado pasar una tarde -o noche- con un mexicano. ¡Cuidado con meter la pata!

  • Cocinar juntos

Para evitar que a alguien le claven “accidentalmente” el cuchillo de trinchar, recomendamos vehementemente:

  1. No mandar a un mexicano a hacer la compra. ¿Por qué? calabaza y calabacín son llamados calabaza por igual, lima significa limón y limón, lima; nieve son los helados y nuestras amadas croquetas es como llaman a la comida para perros -sí, un verdadero ultraje-.
  2. Tampoco pedirles que cocinen. A los fogones los llaman estufa, al huevo frito, huevos estrellados y una tortilla no es de huevo, sino de maíz, lo cual complica un poco la labor de dar instrucciones precisas.
  3. Ni enfadarnos cuando nos pregunten si les regalamos algo, como por ejemplo pasta, porque pasta para ellos es simplemente eso, comida italiana -y no dinero-, y cuando un mexicano sabe que no te va a devolver algo, nunca te lo pide prestado, sino que directamente pregunta si se lo regalas. Ejemplo: ¿Me regalas tu sal? ¿Qué español puede resistirse a decir “¡cómprate tu propia sal!”?
  4. IMPORTANTE: ¿te gusta el chile? Es la pregunta prohibida, aunque sea de lo primero que pensemos en preguntar a un mexicano. Equivale a preguntar si te gustan los hombres, más concretamente sus partes íntimas.

  • De compras

Al igual que con la comida, ir de compras es como hacer un truco de magia: nada es lo que parece. Mezclilla es como llaman a los vaqueros, agujetas a los cordones, tenis son las zapatillas, zapatillas son los tacones, calzones son tanto calzoncillos como braguitas y chaqueta, pues bueno, es una palabra algo más delicada, pues significa masturbarse -igual que mandar a alguien a hacer puñetas o pajita-. Por lo que mejor evitar los centros comerciales. ¡Si es que es un no parar!

  • Road trip

– ¡Vámonos de viaje!

Sí, ahorita.

Ya empezamos mal. Ahorita, aunque parezca todavía más inmediato que ahora, puede considerarse sinónimo de dentro de ocho mil años, así que si te lo dicen, empieza a buscar asiento y siéntate a esperar.

Cuando el planeta haya terminado de descongelarse por el cambio climático y luego vuelto a la edad de hielo, allí por el año 2.452, le toca el turno a elegir transporte para empezar el viaje. Tenemos motocicleta, carro o camión, que se traducen como moto, coche o bus. ¡Voilá!

Una vez hayáis conseguido empezar el viaje, encontraréis muchos muertos en la carretera, pero tú no te agobies, no son más que bandas de resalto.

  • Fiesta loca

Ir al antro no es ir de bares por Malasaña en zapatillas (en español), es una discoteca a la que ir con camisa o zapatillas (en mexicano).

Ya allí, si un segurata no deja pasar a vuestra amiga borracha y esta lo llama guarro, haceros un favor y fingid ser mexicanas, porque guarro y guardia de seguridad son lo mismo.

Y para los verdaderamente fiesteros, aquí el diálogo que no puedes olvidar si vas a Cancún de fiesta:

– Vayamos a pistear a la peda. (vámonos a beber a la fiesta)

– ¡Dale! Pero pues que hueva tener cruda mañana. (¡Sí! Pero que pereza tener resaca mañana)

  • +18

Imaginemos que estás intentando ligar y que le dices a un/a mexicano/a que tiene un bonito y/o grande culo. Da por perdida tu noche, campeón. Culo es ano, así que mejor que busques un sinónimo como trasero, que es más educado.

En cuanto a acostarse, para ellos es tumbarse, así que no te emociones antes de tiempo si alguien te pide acostarse contigo.

Ahora imaginemos que finalmente has tenido suerte y has cogido -esta está muy fácil, sobran explicaciones-. La ducha de después no existe -no usan ducharse-, así que si tu cita mexicana te dice nos bañamos tendrás que preguntar que especifique si se trata de un largo baño con espuma o una ducha fría de 5min. Hablando de duchas, grifo significa que alguien va fumado.

  • Otras situaciones divertincómodas

  • Si te llaman penoso, no saques las uñas antes de tiempo, simplemente te están llamando tímido, pues pena significa vergüenza.
  • Aunque la fregona es un invento español del que estamos tremendamente orgullosos, los mexicanos han decidido adoptarla con el nombre de trapeador.
  • A las gafas las llaman lentes y a las lentillasPUPILENTES.
  • Si estornudas de forma seguida y dices “perdón, estoy constipado”, lo único que pensarán es que eres un raro por hacer esa relación y un maleducado por dar detalles íntimos sobre tu estreñimiento.
  • Si quieres que te peinen, colita de caballo es una coleta y -ojo a la palabra- chongo o molote es un moño.

Después de leer este artículo, ya podéis poner en vuestro Linkedin que tenéis un nivel nativo de español y un C1 de mexicano. Podremos pedir perdón por conquistar un país tan hermoso, pero ¿quién nos pide perdón a nosotros por hacer del español tal locura?

Aquí una servidora se marcha. Una pena, porque esto empezaba a ponerse divertido.

 

*Nota importante: Algunas palabras de las incluidas son jerga únicamente del norte o del sur de México, pues el lenguaje cambia mucho entre una zona y otra. ¡No es mi culpa! México es cuatro veces más grande que España y tiene tres veces más población.

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