Ahora, que contamos con anticonceptivos gratuitos y que el porcentaje de VIH está bajo mínimos históricos.

Que existen aplicaciones para ligar, en las que puedes tener una pareja sexual en menos de una hora, gracias a compartir tu ubicación. Que consumir pornografía parece formar parte de la normalidad, y que poco a poco nos vamos familiarizando con palabras como poliamor. Parece que a pesar de todo, tanto adolescentes como adultos jóvenes estamos practicando menos sexo que nunca.

Resultado de imagen de gif love reject

¿Y a qué se debe esto? Según Helen Fisher, socióloga y sexóloga, cofundadora de la página web Match.com, lo atribuye a la reducción del número de parejas formales. En el último cuarto de siglo, son mucho menos las parejas que han optado por casarse, y las que lo han hecho, ha sido más tarde. En un principio, muchos de los estadistas, pensaron que la disminución en el matrimonio se explicaba por un aumento en la convivencia de personas no casadas; pero en cambio, la proporción de personas que viven juntas no ha aumentado lo suficiente como para compensar la disminución en el matrimonio: aproximadamente el 60 por ciento de los adultos menores de 35 años viven sin ella. Y uno de cada tres, vive con sus padres, por lo que dificulta bastante tener relaciones sexuales. En cuanto a las personas que viven con su pareja, tienden a tener más relaciones sexuales, que las que no las tienen, y obviamente si además vives con tus padres, no te ayuda.

Resultado de imagen de gif hi dad

Pero científicos, sociólogos, sexólogos y demás profesionales familiarizados con este problema, creen que hay muchos más factores jugando en contra de la lívido juvenil. Consecuencia de la cultura de medios, con la que estamos siempre conectados a las redes sociales; de las presiones económicas aplastantes, que derivan a su vez a la falta de independencia de los jóvenes en España. De los crecientes índices de ansiedad, de la fragilidad psicológica, del uso generalizado de antidepresivos, consumo de alcohol y drogas, de la transmisión de televisión, de los estrógenos ambientales filtrados por los plásticos, de la caída de los niveles de testosterona, de la tecnología digital. La pornografía, la edad de oro del vibrador y demás juguetes sexuales, de las aplicaciones de citas, de la falta de sueño, de la obesidad… 

Así que decidí preguntar a mis círculos de amigos, qué opinaban sobre el tema. Y si creían que su vida sexual había reducido en los últimos años. La respuesta fue que sí. Y uno de los factores a tener en cuenta, en ambos sexos, e independientemente de si tienen o no pareja, es el incremento de la masturbación.

Imagen relacionada

Aunque las causas de este increíble aumento de la masturbación no están claras. Parte de mis conocidos reconoce que por falta de tiempo, cansancio y pereza. Otros porque lo consideran más satisfactorio. Y muchos de ellos, porque reconocen que hay tantos y tan elaborados juguetes sexuales en el mercado, que sienten que ya no necesitan tener sexo con otra persona. Especialmente si no tienen pareja.

Otra de las causas, es el fácil acceso a la pornografía, en la que ya quedan cubiertas todas, o prácticamente todas las posibles fantasías de cada uno. Fantasías que pocas veces se llegan a materializar en el mundo real, y que se disfrutan en soledad tras la pantalla, sin la posibilidad de tener relaciones sexuales con otra persona. Lo que nos lleva a otra de las causas de la reducción de sexo entre los jóvenes: sexo poco satisfactorio, o incluso sexo doloroso.

Resultado de imagen de gif really

El sexo doloroso no es nuevo, pero hay razones para pensar que la pornografía puede estar contribuyendo a algunas experiencias sexuales especialmente desagradables. Ya que muchos estudios muestran que, en ausencia de educación sexual de alta calidad, los chicos adolescentes buscan pornografía para ayudarles a entender el sexo: el sexo anal y otros actos que las mujeres pueden encontrar dolorosos están omnipresentes en la pornografía convencional. (Esto no quiere decir que el sexo anal tenga que ser doloroso, sino que la versión que la mayoría de las mujeres están experimentando es). Porque parece ser, que muchos adolescentes, no creen real la línea divisoria entre realidad y ficción, y experimentan con el sexo anal, siguiendo las conductas que han visto en el porno, pudiendo dañar gravemente a su pareja.

Y en base a la satisfacción de las relaciones sexuales, la mayoría de las personas, considera que las relaciones esporádicas tienden a ser menos placenteras físicamente que con una pareja regular. Pero si los jóvenes están retrasando las relaciones serias hasta edades más adultas, cada vez un mayor número de ellos y por más tiempo, no tendrán conocimientos sobre cómo practicar un sexo satisfactorio, ni qué se siente.

Resultado de imagen de gif virgin 40

Y cuanto menos sexo practicamos, menos confianza en nosotros mismos tenemos. A lo que también está influida la inseguridad en nuestros físicos, por el masivo uso de las redes sociales, soñando con “bellezas” inalcanzables. Incluso un reciente estudio holandés descubrió que entre los hombres, la recurrente visualización de pornografía estaba asociada con la preocupación por el tamaño del pene,  que acababa derivando en falta de confianza en sí mismos, y a su vez en relaciones sexuales poco satisfactorias.

Otras fuentes de inhibición sexual hablan claramente de la forma en que vivimos hoy. Por ejemplo, la privación del sueño reduce en gran medida el deseo. Y a su vez la calidad del sueño se ve amenazada por nuestras dañinas prácticas diarias, como estar pendiente del teléfono móvil todo el tiempo, o el excesivo uso de plataformas de contenido en Streaming como pueden ser Netflix, o HBO, con las que perdemos la noción del tiempo.

Así que en esta nueva era digital, en la que podemos tener relaciones sexuales esporádicas y a domicilio gracias a una aplicación para ligar. Que se supone que tenemos más confianza en nosotros mismos, y que ya lo hemos visto todo en el porno, tenemos menos relaciones sexuales que nunca. ¿Tú qué opinas sobre ello?



Deja un comentario