Autonomía y eficacia en el trabajo. Sí, es posible. La iniciativa del año que cuestiona los modelos de empresa se basa en un concepto que nos encanta: mayor libertad para su equipo.

Pero ¿hasta qué punto seguirías tu rutina si ese jefe que tanto te da la brasa dejase de cortarte las alas, se fuese a tomar un café y no volviese a agobiarte con proyectos que ya sabes que tienes que hacer? Ahora imagina que la costumbre se repitiese, ni una sola mañana con presiones. Y llegan las tentaciones, sigues con el informe o te pones al día con The Walking Dead….responder emails o ver el segundo pase de micros de OT, esa es la cuestión.

La realidad nos muestra que un trabajo tranquilo e independiente es posible, y el mejor ejemplo lo encontramos en una empresa sueca con más de diez años de trayectoria. Hablamos de música y te viene a la mente. Señoras y señores (o señoros), con ustedes Spotify. Su equipo de más de 2000 personas está organizado en tribus (guiño a TRIVU), grupos autogestionados de menos de ocho trabajadores que se encargan de desarrollar diferentes sectores del producto. Ellos desarrollan, deciden con quién colaborar, se comen sus marrones o triunfan.

La empresa ha creado un esquema que evita el control innecesario, su lema es “sé autónomo, pero no rindas por debajo de tus capacidades: sé un buen ciudadano del ecosistema de Spotify”. Quién no quiere librarse de “los de arriba” y trabajar para otros pero a su manera, una en la que eres eficiente porque conoces tu libertad y responsabilidades. Eso sí, no todo iba a ser color esperanza. Los errores no se comparten, y si lo hacen es entre muy pocos compañeros. Vamos que la puedes liar parda tú solito y así de solo te enfrentas al peligro.

Espera, que hay más. Spotify también da seis meses de baja maternal/parental, además de un mes de jornada flexible para que sus trabajadores vuelvan a la rutina con otro ánimo. Además, la compañía cubre cualquier gasto para aquellas mujeres que decidan congelar óvulos o quieran realizar un tratamiento de fertilidad.

Estás preparando el currículo, te está gustando la idea, lo sabemos. Por desgracia estas estructuras de trabajo no son comunes, las empresas temen que abuses de tu autonomía y se anclan al pleistoceno. Despachos prohibidos, jefes con trajes almidonados y olor a naftalina, hay que salir de este armario encorsetado. Otra realidad es posible, no a la vigilancia sí a los beneficios dicen las startups más concienciadas.

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